Véase edición aterior: Horacio Quiroga

 

Los del norte

Esta historia, la de la literatura norteamericana, ha de comenzar como toda historia feliz: "Había una vez"... un hombre llamado Edgar Allan Poe. Sin Poe no hay literatura en Estados Unidos tal como hoy la concebimos, es decir, sin sus obras de vanguardia el desarrollo de la narrativa gótica, fantástica y siniestra no hubiera sido el mismo, no sólo en su país sino en el mundo entero.

Posiblemente sin Poe este género se hubiera estancado en las locaciones terroríficas, en los monstruos y castillos clásicos, sin dar ese salto metafórico y simbólico de lo externo a lo interno, de lo evidente a lo sutil, es decir a lo verdaderamente misterioso.

Nacido en Boston, el 19 de Enero de 1809, Poe se convirtió en la pieza clave de la literatura de EEUU, sus cuentos y poemas marcaron un pasaje estilístico en la literatura universal. Sus obras no tardaron en ser apreciadas por los maestros de la literatura europea. Tal es el caso de Baudelaire, quien se convirtió en su principal traductor al francés, biógrafo y admirador. Vale destacar el caso de Mallarmé, amante de su obra, y autor de un poema en su memoria. 

Su vida es un capítulo aparte, y merece ser contada en otra oportunidad. En esta selección de cuentos se presentan dos joyas de su arte: por un lado "Ligeia", obra favorita del propio autor, cuento emblemático que resume todas las cualidades de Poe: su pasión por la filosofía, sus descripciones puntillosas, la pérdida de la mujer amada, las obsesiones, el delirio del opio, el final sorpresivo y fantástico. Por el otro "William Wilson" cuento favorito de su principal traductor al castellano, Julio Cortázar.

La herencia de Poe se trasluce en todos los cuentistas que de una u otra manera se acercan a la literatura del horror. Nathaniel Hawthorne es uno de los escritores más contemporáneos a Poe, y es a la vez otro de los artífices de este salto artístico. Nacido en 1804, fue uno de los cuentistas más importantes de la literatura norteamericana. Se presentan de este autor "Wakefield", una historia que sorprende sobre todo por su forma de ser narrada, considerando que fue escrita durante la primera mitad del S XIX. Es la historia de un hombre que decide dejar la vida en su casa y con su mujer para vivir a la vuelta de la esquina, diciéndole a su esposa que se iba de viaje y que volvería pronto, eludiendo todo contacto posible con su familia (que lo da por muerto) y retornando como si nada hubiera pasado, a su casa después de veinte años. El otro cuento que se entrega es  "El joven Goodman Brown", un clásico de Hawthorne.

El autor que sigue es Ambrose Bierce, uno de los más originales escritores estadounidenses. Nacido en 1842 en Ohio, trabajó la mayor parte de su vida como crítico y periodista, fue soldado en la Guerra Civil y volvió para contar el lado oscuro de la guerra en sus "Cuentos de civiles y soldados". Se destacó por sus historias fantásticas y por su humor negro y cínico. Escribió una pieza magistral llamada "Diccionario del Diablo" en la que reúne las definiciones más ácidas jamás escuchadas. Muere en 1913 en la Revolución Mexicana, a la que se une ya en su vejez. De él se presenta "Una conflagración impefecta", una de sus morbidas y negras historias, y "El puente sobre el Río del Búho", un cuento de guerra en el que desarrolla una interesante paradoja temporal de delirio y realidad. Siguiendo en el recorrido histórico, el escritor O. Henry (1867-1910) en su cuento "El sueño" desarrolla, igual que Bierce, la historia de un condenado a muerte, donde sueño, realidad y ficción se confunden con un resultado similar al cuento anterior.

De Francis Marion Crawford se presenta el conocido cuento de vampiros " Por la sangre es la vida". Nacido en 1854, éste italo-americano fue un notable narrador gótico.

De Jack London se incluye un clásico "Las muertes concéntricas" o "Los Sicarios de Midas", en el que se mezcla su ideología socialista con la idea darwiniana de la supervivencia del más apto. De este notable californiano se puede decir que nació en 1876, que fue vagabundo, minero, cazador de focas y escritor. Que fue un rebelde tanto en su vida cotidiana como en sus ideas.

Los cuentos que siguen, "Un millar de muertes" de London, "Aire frío" y "El demonio de la peste" de H.P Lovecraft, pueden ser tomados como una continuidad temática. Los tres giran en torno a la posibilidad científica de retornar de la muerte o de seguir viviendo a pesar de ésta. En el primero la propuesta es más científica aunque el horror se da no tanto por lo monstruoso de la resurrección sino por las horrorosas perversiones humanas que se producen frente a su descubrimiento. Los otros dos, fieles al estilo del cuentista de Providence nacido en 1890, se sumergen en el campo del horror sobrenatural y no faltan seres horrendos y hedores nauseabundos.

Acercándonos más a la actualidad vemos a Ray Bradbury, sin duda uno de los autores más destacados por su originalidad y genio del siglo veinte en la literatura del norte. De él se entregan: "Encuentro nocturno" y "La tercera expedición" dos de sus "Crónicas Marcianas" escritas en 1946. Ambos cuentos son gemas de la ciencia-ficción, dos magníficas y bellas alegorías en las que se conjugan la soledad, la idea del "Otro" como identidad cultural, el concepto de tiempo, de presente y de pasado. Del segundo cuento dijo Jorge Luis Borges: "...es la historia más alarmante de este volumen. Su horror (sospecho) es metafísico; la incertidumbre sobre la identidad de los huéspedes del capitán John Black insinúa cómodamente que tampoco sabemos quiénes somos ni cómo es para Dios, nuestra cara."

El otro cuento contemporáneo seleccionado es "Los asesinos" de Ernest Hemingway, un cuento que nada tiene que ver con el terror ni con lo siniestro, pero en el que la muerte y el horror pasan por otro lado. Desprovisto de adjetivos suntuosos, la mayor parte de la historia es en diálogo; se combina la tensión con la desolación frente a una muerte inexorable perpetrada ya no por pasiones o locuras sino (y resulta paradójico si hablamos de este siglo y de aquel país) por dinero.

La historia de la literatura norteamericana del horror y lo fantástico (o como quieran llamarla: gótica, oscura, siniestra, etc.) como así la de toda la literatura de ese país, es aún corta en comparación a la europea, sin embargo sorprende por lo prolífica. Aunque cabe destacar que, de los miles de autores que editan todos los años, sólo unos pocos (los que se salen de los moldes del mercado, los que como Poe se animan a transgredir lo establecido) traspasan la mediocridad imperante.

Por JRG

 

Índice

- Ligeia, por Edgar Allan Poe

- William Wilson, Por Edgar Allan Poe

 

- Wakefield, por Nathaniel Hawthorne

- El joven Goodman Brown, por Nathaniel Hawthorne

 

- Una conflagración imperfecta, por Ambrose Bierce

- El puente sobre el Río del Búho, por Ambrose Bierce

 

- El sueño, por O. Henry

 

- Por la sangre es la vida, por Francis Marion Crawford

 

- La muertes concéntricas, por Jack London

- Un millar de muertes, por Jack London

 

- Aire Frío, por Howard Phillips Lovecraft

- El demonio de la peste, por Howard Phillips Lovecraft

 

- Encuentro nocturno, por Ray Bradbury

- La tercera expedición, por Ray Bradbury

 

- Los asesinos, por Ernest Hemingway

 

 


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(c) Vd. 2003 -  del artículo "Los del norte"

*Las pinturas son de Francis Bacon